martes, 14 de mayo de 2013

Año Electoral, Democracia, promesas y sueños de unos

Estamos en el año 2013, un año electoral. Y como cada año electoral es donde más aparecen unas personas que buscan aparecer en la cúpula del trabajo en los organismos del estado. A qué me refiero, es cuando vemos a muchas personas que son capaces de prometer el cielo y la tierra para el mejoramiento de la ciudadanía. Pero todo esto al final de tres años queda en nada, sinceramente quiero solo exponer que este año va a ser uno de los mas televisados en el caracter político, ya que también habrán elecciones primarias, aunque estas ultimas son una forma real para solucionar un problema que existe en el país desde que fue planteado por Diego Portales, esta Oligarquía Política, que cierra las puertas a una real representación de las personas, condenandola a una real ignorancia social.

El tema de la Oligarquía es una realidad, ya que siempre si vemos los nombres de los representantes políticos tienen una particularidad, a que siempre están relacionados directa o indirectamente entre si, una gran familia clase política, y estas están amparadas por los partidos políticos, los que terminan siendo como  unos padrinos de esta oligarquía, que solo busca en forma inconciente un control de solo una clase, denominada hoy en día como clase política. Se han preguntado acaso, ¿por qué un independiente requiere de cierta cantidad de firmas para candidatear una campaña electoral y uno que está en un partido político solo lo inscriben?. Al parecer este es un problema que solo presenta un abuso de unos pocos, la oligarquía.  Aunque existe el antecedente histórico, en este nos encontramos desde los inicios de la república de Chile, y para explicar esto lo hago citando una de las tantas cartas de Diego Portales a José Manuel Cea:
A mí las cosas políticas no me interesan, pero como buen ciudadano puedo opinar con toda libertad y aún censurar los actos del Gobierno. La Democracia, que tanto pregonan los ilusos, es un absurdo en los países como los americanos, llenos de vicios y donde los ciudadanos carecen de toda virtud, como es necesario para establecer una verdadera República. La Monarquía no es tampoco el ideal americano: salimos de una terrible para volver a otra y ¿qué ganamos? La República es el sistema que hay que adoptar; ¿pero sabe cómo yo la entiendo para estos países? Un Gobierno fuerte, centralizador, cuyos hombres sean verdaderos modelos de virtud y patriotismo, y así enderezar a los ciudadanos por el camino del orden y de las virtudes. Cuando se hayan moralizado, venga el Gobierno completamente liberal, libre y lleno de ideales, parte todos los ciudadanos. Esto es lo que yo pienso y todo hombre de mediano criterio pensará igual.  
Lima, Marzo de 1822,
Diego Portales lo planteó, pero tras la victoria conservadora de 1830, nadie pensaría que en la elite aristocrática de la fecha llegaría a hacer, es precisamente hacer caso a estas palabras, en las que claramente atacan a las bases y los principios de lo que denominamos Democracia, debido a que muchas de las cosas que dice, existen. Más, Diego Portales es quien dice quienes deberían controlar son las personas capaces, que es precisamente la Aristocracia Terrateniente del país, latifundistas y estanqueros, en resumen, la clase alta. No obstante, tenemos muchos crímenes al animal político que deberíamos tener cada una de las personas, con la eliminación de la Educación Cívica como asignatura obligatoria en la educación chilena, y la pérdida del interes político entre los medios de comunicación de este país hemos logrado en su totalidad, darle un poder de empoderamiento a esa clase alta que en casi 200 años se convirtió en la clase política y ser ellos los únicos que decidan los destinos de muchos, y realmente solo se basen en proyectos y debates en donde solo llegan en consenso inmediato es porque están sus intereses de por medio, recordando de que cuando alguien tiene poder, le da miedo perderlo, en ese caso, encontraremos siempre a políticos generando alguna modificacion legislativa para aprovechar y no perder este poder, asunto del que hablaré en detalle en una próxima publicación. 

No quiero generar conflicto con esto, al contrario, la linea de este medio de comunicación es la de dar a conocer los reales conocimientos que deberían tener. Pero en este país la democracia no existe. Si existiera, Camila Vallejo o Iván Álvarez no deberían estar en partidos políticos para ser representantes de grupos sociales.